martes 27 de julio de 2010

Olimpo Nómade

Desde aquella lejana cumbre de dioses olvidados en el tiempo,
desde allí haz saltado a vagar por el inmenso mar de almas.

Quizás de antaño tuviste esa chispa divina de la cual te enorgulleces,
ahora no queda más que las cenizas de tu mecha empantanada.

Haces alarde de conocimientos divinos que dejaste olvidados en el monte del cual caíste,
quizás los tengas, sin embargo te equivocas en presentarlos.

La historia contará tu suicidio, curioso ente. No puedes presentarte frente a un ser que asesinó a sus dioses para llegar a su olimpo personal sin salir herida.

Tu no eres la solución a nada, nada puedes enseñar, ya que ni tu conoces tu doctrina.
Versarán los juglares tu peculiar caída, de ti nacerá una divina comedia.

Aunque lo ignores, ¿o quizás lo ocultas?, quieres ser idolatrada, sin embargo no tienes nada nuevo que ofrecer, ofreces las mismas mentiras que el resto de los dioses que han vagado por esta tierra.

Dioses inmortales... mentira!, mueren cuando ya nadie los recuerda, y es el lugar para donde corres con tanto ahínco.

Saltaste la muralla descaradamente, ¿acaso esperabas que hubiera un altar del otro lado esperando tu divinidad?.

Todos pasan bajo este microscopio, y tu "soberanamente" exigías pasar sin ser examinada.
Entonces pasaste bajo la lupa, y lamentablemente tus blancas túnicas estaban eclipsadas por tus insípidas enseñanzas.