miércoles 19 de octubre de 2011

Enredados



Novel me presenté a un descubrimiento inesperado, sin pretender nada me fui enredando a por una experiencia inquietante que robó avasalladoramente mi atención. Y damos partida a la función teatral, a la exposición elemental de lo que soy. Nada  de apariencias, nada de fachas, me despojé de mis corazas ruborizadas por tu atención. En el espejo de tus ojos he visto tu reflejo, he presenciado destellantes notas de tu imaginación… Love at second view? Una primera vista de hace muchos años y una segunda que puso en la mesa cosas que vimos y ganas de ver más. Somos víctimas de la complicidad, esa complicidad que deja victoriosos y caídos… 
Caído soy que día a día presenciaba tu sonrisa, quizás practicada con maestría de titiritero, bajo ese ferviente gusto por disfrutar se encontraba una memoria con fecha de caducidad. Mi empeño por verte y sentirte bien era acompañado de tu sonrisa, besos y caricias, pero que más temprano que tarde fueron proporcionalmente inversos a mis deseos de verte feliz.
Al recibir tu lienzo ciegamente le concedí las más sublimes interpretaciones, pero gracias a tu oculta sinceridad solo quedó el más funesto significado. Y rodeado de cuerdas fui cediendo mis pretensiones a una voluntad que solo supo hacer su labor, enredar, jugar y desechar.
¿Así de quebradiza es tu remembranza? Que olvida y deja tan rápidamente caer su embeleso en un diferente regazo. ¿Tan involuntariamente vives que no eres capaz ni de respetar el réquiem de mi querer? Me fuerzas a ver aquellas ¿felices? ilustraciones de las que hace un breve tiempo éramos participes y protagonistas, y ahora solo un crítico espectador que ataca tu pésimo desempeño teatral.
Desenmarañar tu compleja división de sentimientos y acción ya no me es posible. Busqué un puente entre tu acción y tu sentir, mas solo aprecié un profundo vacío sin fondo en el que caes una y otra vez. Quise ayudarte a construirlo, pero me negaste participar de esa faena, faena que ahora está detenida de forma indefinida.
Llegamos al final de esta obra, un final lleno de significados, en donde la única forma de terminar era sobrescribir el principio. ¿Es hora de decir adiós? Solo con un beso soy capaz de decir te extraño, solo con otro beso, te quiero. Y así frase por frase hasta llegar a un “Adiós”.
Espero que puedas ser feliz con tus designios que incluyen la felicidad de todos… menos la tuya.

martes 27 de julio de 2010

Olimpo Nómade

Desde aquella lejana cumbre de dioses olvidados en el tiempo,
desde allí haz saltado a vagar por el inmenso mar de almas.

Quizás de antaño tuviste esa chispa divina de la cual te enorgulleces,
ahora no queda más que las cenizas de tu mecha empantanada.

Haces alarde de conocimientos divinos que dejaste olvidados en el monte del cual caíste,
quizás los tengas, sin embargo te equivocas en presentarlos.

La historia contará tu suicidio, curioso ente. No puedes presentarte frente a un ser que asesinó a sus dioses para llegar a su olimpo personal sin salir herida.

Tu no eres la solución a nada, nada puedes enseñar, ya que ni tu conoces tu doctrina.
Versarán los juglares tu peculiar caída, de ti nacerá una divina comedia.

Aunque lo ignores, ¿o quizás lo ocultas?, quieres ser idolatrada, sin embargo no tienes nada nuevo que ofrecer, ofreces las mismas mentiras que el resto de los dioses que han vagado por esta tierra.

Dioses inmortales... mentira!, mueren cuando ya nadie los recuerda, y es el lugar para donde corres con tanto ahínco.

Saltaste la muralla descaradamente, ¿acaso esperabas que hubiera un altar del otro lado esperando tu divinidad?.

Todos pasan bajo este microscopio, y tu "soberanamente" exigías pasar sin ser examinada.
Entonces pasaste bajo la lupa, y lamentablemente tus blancas túnicas estaban eclipsadas por tus insípidas enseñanzas.